El árbol de levas es una pieza clave para el funcionamiento del motor, ya que regula la apertura y cierre de las válvulas de admisión y escape.
Cuando este componente no trabaja correctamente, el motor puede perder potencia, consumir más combustible, emitir ruidos extraños o incluso sufrir averías más graves.
Detectar a tiempo los problemas en esta pieza puede evitar daños en la distribución, las válvulas o la culata. En este artículo te explicamos cuáles son los síntomas más habituales, por qué se producen estas averías y qué soluciones existen.
Contenidos
¿Qué es el árbol de levas y cuál es su función?
El árbol de levas es una pieza de metal con levas o excéntricas que giran en sincronía con el motor. Está situado en la culata del motor y es impulsado por la correa de distribución o la cadena de distribución.
Su función principal es controlar el ciclo de admisión y escape de los gases en los cilindros del motor. El árbol de levas determina cuándo las válvulas de admisión y escape se abren y cierran, permitiendo la entrada de aire y combustible y la salida de gases de escape.

Síntomas de un árbol de levas averiado
Los problemas en el árbol de levas no siempre aparecen de forma repentina. En muchos casos, el vehículo empieza a mostrar pequeñas señales que conviene revisar cuanto antes.
Entre los síntomas más habituales se encuentran la pérdida de potencia, tirones al acelerar, ralentí inestable, dificultad para arrancar, aumento del consumo de combustible o ruidos metálicos procedentes de la zona superior del motor.
También puede encenderse el testigo de avería motor si la centralita detecta fallos relacionados con el sensor de posición del árbol de levas o con la sincronización del motor.
Problemas que se generan en el vehículo por la avería del arbol de levas
Cuando esta pieza falla, el problema no se queda en una pieza concreta, sino que afecta al funcionamiento global del motor.
Al ser el encargado de coordinar la apertura y cierre de las válvulas, cualquier avería altera directamente la combustión, el rendimiento y la eficiencia del vehículo.
Desgaste de las levas
El desgaste de las levas es uno de los problemas más habituales, ya que están sometidas a una fricción constante con los taqués o balancines. Con el paso del tiempo, esta fricción provoca una pérdida progresiva de material, haciendo que las levas pierdan su forma original.
Cuando esto ocurre, la apertura de las válvulas deja de ser precisa: pueden abrir menos de lo necesario o hacerlo fuera de tiempo. Esto afecta directamente a la entrada de aire y la salida de gases, reduciendo la eficiencia del motor.
En muchos casos, este desgaste está relacionado con una lubricación deficiente. Un aceite en mal estado, niveles bajos o intervalos de mantenimiento demasiado largos aceleran significativamente este problema.
Fallas en el sincronismo
El árbol de levas debe trabajar en perfecta sincronización con el cigüeñal para que el ciclo del motor sea correcto. Esta sincronización depende de la correa o cadena de distribución.
Cuando existe desgaste, holgura o incluso una rotura en estos elementos, el árbol de levas puede desajustarse. Esto provoca que las válvulas se abran y cierren en momentos incorrectos, afectando directamente a la combustión.
En los casos más graves, una desincronización puede provocar el choque entre válvulas y pistones, generando una avería de alto coste. Por eso, el mantenimiento del sistema de distribución es clave para evitar este tipo de fallos.
Ruidos y golpeteos
Los ruidos metálicos en la parte superior del motor (zona de la culata) suelen ser una de las primeras señales de alerta. Estos sonidos pueden manifestarse como golpeteos, traqueteos o clics repetitivos, especialmente en frío o al ralentí.
Las causas más frecuentes son levas desgastadas, falta de lubricación, taqués hidráulicos defectuosos o cojinetes del árbol de levas en mal estado. También pueden aparecer por holguras en el sistema de distribución.
Ignorar estos ruidos puede agravar el problema, ya que suelen indicar desgaste interno. Cuanto antes se revise, más posibilidades hay de evitar daños mayores.
Pérdida de potencia
Una pérdida de potencia notable suele estar directamente relacionada con un mal funcionamiento del árbol de levas. Si las válvulas no abren o cierran correctamente, el motor no recibe la cantidad adecuada de aire ni expulsa correctamente los gases de escape.
Esto se traduce en una combustión menos eficiente, menor rendimiento del motor y una respuesta más lenta al acelerar. En algunos casos, también pueden aparecer tirones o una conducción irregular.
Además, esta pérdida de rendimiento suele venir acompañada de un aumento en el consumo de combustible, ya que el motor necesita trabajar más para ofrecer el mismo resultado.
Fallos en el sensor de posición del árbol de levas
En los motores modernos, el sensor de posición del árbol de levas es clave para que la centralita gestione correctamente la inyección y el encendido. Este sensor envía información constante sobre la posición y velocidad del árbol.
Cuando falla, la centralita recibe datos incorrectos o deja de recibirlos, lo que puede provocar problemas como dificultad de arranque, tirones, pérdida de potencia o incluso que el motor se apague.
Es habitual que, en estos casos, se encienda el testigo de avería motor. Un diagnóstico electrónico permitirá identificar el fallo rápidamente, ya que suele quedar registrado como código de error.
¿ Qué puede causar una avería en el árbol de levas de tu coche?
Las averías del árbol de levas pueden ser causadas por varios factores, que incluyen:- Mantenimiento inadecuado: La falta de mantenimiento regular, como cambios de aceite y ajuste de la correa de distribución, puede acelerar el desgaste del árbol de levas y sus componentes.
- Desgaste natural: El desgaste es un proceso natural con el tiempo, y el árbol de levas no es una excepción. El uso constante y la fricción pueden llevar al desgaste de las levas y los cojinetes.
- Fallas en la correa o cadena de distribución: Si la correa o cadena de distribución falla, el árbol de levas puede quedar fuera de sincronización con el motor, lo que causa daños.
- Sobrecalentamiento del motor: El sobrecalentamiento del motor puede dañar los componentes internos, incluyendo el árbol de levas.
- Calidad del aceite del motor: Utilizar aceite de mala calidad o no cambiarlo a intervalos regulares puede resultar en un mayor desgaste del árbol de levas y otros componentes del motor.
¿Notas fallos en el motor? ¡Haz tu revisión a tiempo!
Circular con el árbol de levas dañado puede provocar un funcionamiento irregular del motor y aumentar el riesgo de averías más costosas. Si las válvulas no abren y cierran en el momento adecuado, la combustión deja de ser eficiente y el motor trabaja forzado.
En los casos más graves, un fallo de sincronización puede afectar a la correa o cadena de distribución, dañar válvulas, pistones o incluso la culata. Por eso, ante ruidos extraños, pérdida de potencia o fallos de encendido, lo más recomendable es realizar un diagnóstico profesional

Actuar a tiempo es clave para evitar daños mayores en la distribución, las válvulas o la culata. En Imporauto realizamos diagnóstico y reparación de problemas mecánicos del motor para localizar el origen de la avería y ofrecer una solución segura y profesional.
Si sospechas que tu coche puede tener un problema en el árbol de levas, contacta con nuestro taller en Granada y revisaremos tu vehículo.